Mural del duo polaco Etam Cru
Le pedí que me invitara a comer a su casa para alardear de mis
habilidades en la cocina. Ella se burla y, cómo en un concurso, me reta a
superarla. Le preparo un plato exquisito que degusta con satisfacción pero no
se da por vencida. Se desnuda, cubre su cuerpo con mermelada de fresas y con
picardía me invita a probarla. Parezco un pajarito indeciso frente al cristal
de una ventana, me ha vencido el postre.
Se puede leer la versión no corregida, junto a otras historias, pinchando en Viernes creativosdel blog elbicnaranja de Fernando Vicente.

