jueves, 21 de febrero de 2013

martes, 12 de febrero de 2013

TRES DE CARNAVAL

 Cultura.gob.do
 

El disfraz de los monstruos
 
Es día de carnaval y los monstruos tienen un dilema, no saben si disfrazarse para mezclarse con la multitud, sin ser reconocidos, o salir tal cual son para que alguna vez en su vida la gente, sin miedo, acepte ser devorada, ¡feliz!  ¡Como debe ser!
 
 
Adiós tristeza
Hoy usted no entra a mi casa, me armaré de valor y dejaré la puerta abierta.  Le plantaré cara y, aunque sea por un instante, le sacaré de mi vida. Me desharé de usted y bailaré con alegría. Afuera, en la calle, ¡es día de carnaval!
 
Voyeurista
Me pidió un collar y yo, emocionado, se lo di. Agradecida me mostró sus tetas, nadie notó cuando mordí mis labios ni el brillo de mis ojos: en “Mardi Gras” todos somos iguales.

 
 



viernes, 8 de febrero de 2013

ENDANGERED



Declaro a la poesía
como especie en peligro de extinción
Propongo proteger los versos
 donde anidan las palabras
Crear un santuario
 para cantarle al amor,
 al universo,
a la vida
para que hombres
 y mujeres transparentes
hagan amistad con la inocencia
y en un poema rescatado
vuelvan a ser niños .


 

miércoles, 6 de febrero de 2013

LA SEÑAL

Imagen extraida de la web.
Por más que le supliqué:el muy maldito siguió disparando.
 

martes, 5 de febrero de 2013

ABANDONADO

laexpresion.info
 
Si mis hijos no han venido, seguro es porque están muy cargados de trabajo, además, tienen muchas cosas importantes de las que ocuparse, y ni decir de los niños, cuidarlos es toda una odisea. Yo los comprendo, es que apenas el tiempo alcanza para cumplir con tantas responsabilidades y no vale la pena perderlo con un viejo como yo que, aunque alguien piense lo contrario, en verdad no estoy solo. Conmigo viven un perro, dos lagartos, tres ratones, un sapo, cinco arañas y doscientas cucarachas.

viernes, 1 de febrero de 2013

TORTURA

Giulio Magnifico

 
El hombre esta parado en el centro de la habitación, sus brazos están extendidos como queriendo tocar el techo, las manos entrelazadas. Se inclina hacia la izquierda  luego a la derecha, una, dos…tantas veces, ya casi no siente dolor en sus costados, pequeñas gotas de sudor empiezan a rodar por su frente. Haciendo un gran esfuerzo se inclina queriendo tocarse los pies, no lo logra,  siente que le duelen los riñones. Ahora entrelaza sus manos en la nuca y levanta la rodilla izquierda e intenta golpear su brazo derecho, es imposible, levanta su rodilla derecha y trata con el brazo izquierdo, no, no se puede. Así continúa, durante  buen rato, tratando de alcanzar y tocar diferentes partes de su adolorido cuerpo.  De pronto se abre la puerta, entra su mujer y pregunta:  

-¿Que haces?- 

Él con voz exhausta responde: -Ejercicio-